
Ayer, viendo al sonriente alcalde
Zoido pasear por las instalaciones del nuevo Palacio de Exposiciones y
Congresos me reafirmé en esa máxima de que a la crisis se le puede hacer frente
de otra manera.
En el año 2000 el gobierno
socialista de Sevilla diseño un Plan Estratégico riguroso que pretendía diseñar
una ciudad del futuro muy consistente y competitiva, entre otras cosas en el
sector turístico y en la industria, tanto aeronáutica como automovilística.
Ese Plan Estratégico Sevilla 2010
nos trajo la nueva factoría de Renault, la esclusa, la nueva Cruzcampo, el
nuevo campus tecnológico de Abengoa, y la ampliación de Fibes, entre otras
muchas cosas. Aun recuerdo como en la oposición los actuales gobernantes, que
no creían en Sevilla, afirmaban que todo esto del Plan Estratégico era humo y
demagogia. Los hechos son tozudos y han venido a demostrar que la mayor
transformación de la ciudad, tras la Exposición del 92 se hizo gracias a un
gobierno socialista que diseño un nuevo plan general de ordenación urbana y un
plan estratégico riguroso.
Fibes es por tanto algo más que
una gran obra de Vazquez Consuegra. Es el resultado de un diseño de ciudad. Lo más
triste es que algunos se apuntan ahora medallas sobre ese diseño de ciudad y nos quieren hacer ver una brillante gestión
de última hora, cuando siempre estuvieron en contra. Ahora se dan cuenta que
solo aprovechándose de la gestión de los anteriores pueden presumir de ciudad
emergente.
En estos momentos alegres para la
ciudad de la inauguración de la nueva Fibes quiero recordar no solo al alcalde Monteseirin,
que fue quien se empeñó en ello, sino a Felipe Luis Maestro, hasta hace poco el
gerente de ese Palacio, que con sus aciertos y errores, porque todos somos
humanos, es una parte importante de este proyecto que ahora se ha culminado. También
a otro hombre en la sombra, como el entonces gerente de Emvisesa, Juan Carlos
Carrillo, sin cuya hábil gestión quizás no tendríamos ahora este lujo en
Sevilla.
En la foto de la inauguración
oficiosa horas antes del espectáculo de la Bienal que hará de apertura oficial
en la foto estaban el actual gerente de Emvisesa, el gerente de Fibes, el
alcalde Zoido y el arquitecto Vazquez Consuegra. Era una foto del éxito
heredado del anterior gobierno local. Para mí en esa foto faltaban los
auténticos impulsores y creadores de este magno edificio. Porque alguno de los
que se ha puesto en la foto ahora bien que puso piedras en el camino cuando se
intentaba construir.
Son muchos meses más de gobierno
popular y el polifacético Zoido vuelve a convertirse en protagonista del éxito
ciudadano por la gestión de Monteseirin. La ampliación de Fibes supongo que
también está en la tan llamada herencia recibida. Al menos, según me cuentan,
el actual alcalde ha tenido la deferencia de invitar a Sanchez Monteseirin al
espectáculo inaugural de homenaje a Camarón. Le honra esa postura y acierta
Alfredo acudiendo al acto porque un alcalde que ha sido durante doce años el
gran transformador de esta ciudad no puede estar más tiempo en un segundo plano.
Es justo que la ciudad le de el sitio que le corresponde. Y en Fibes es todo el
del mundo. No solo por la construcción del edificio sino porque hasta en el
diseño de actividades que anunciaron los nuevos gestores se ha seguido el
modelo que ya trabajo el anterior equipo de gobierno.
Las sospechas
Y siguiendo con el anterior
equipo de gobierno y la táctica del PP de difama que algo queda, parece mentira
que durante muchos meses se haya cuestionado, juzgado y difamado el honor de
las personas con la complicidad de la derecha mediática y que una vez
conseguido el poder a cualquier precio ya aquello quede en el olvido.
El juez y alcalde Zoido debe
saber muy bien lo que supone la presunción de inocencia. En los medios se han
escrito, debido a filtraciones torticeras, afirmaciones muy graves sobre el
honor y la honradez de personas que cuyo único delito era, por lo visto, ser
socialistas. Ahora casi año y medio después de ese poder que le dieron las
urnas y cuando muchas instrucciones judiciales dejan en agua de borraja todo,
nadie se acuerda del daño moral que se ha hecho a muchas personas a las que
incluso han insultado por la calle.
No hay derecho a una clase
política que permite esto sin pudor y después es capaz de callar ante
situaciones tan graves como las grabaciones de Lipasam conocidas hace unos dias
y que demuestran una caza y captura de todo lo que suponga un profesional que
haya tenido la desdicha de haber trabajado en un gobierno de otras siglas.
Estos dias ha sido comentado el enfrentamiento en twiter entre Amparo Rubiales,
presidenta del PSOE-A y el propio Juan Ignacio Zoido alcalde y presidente del
PP-A a cuenta del empleo en una empresa publica municipal de la hija de la
socialista, Una excelente y brillante profesional en permamente sospecha por ser
hija de quien es. Es lamentable y deleznable. Tan deleznable como las
acusaciones que siempre se hacen a los periodistas que trabajan en un medio
publico. Siempre vigilados y cuestionados. Y ya basta.
Va llegando el momento de que el
periodismo tome de nuevo musculatura y libertad para denunciar estas
aberraciones, que cualquier mindundi llegado a la política por la via del
peloteo, está llevando a cabo.
Los tiempos que vivimos son
complicados y se hace necesario recomponer la dignidad de la política y la
credibilidad del periodismo. Sin ambas cosas viviremos en una sociedad siempre
bajo sospecha y de ahí a la desconfianza
y a los salvadores de la patria queda un paso.
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